miércoles, 3 de octubre de 2007

La Brecha Digital y sus agujeros negros



La Brecha Digital y sus agujeros negros

(Limitaciones de acceso a la nueva era del conocimiento)

Por:
Mª Cristina Martínez


“La brecha digital es la separación que existe entre las personas que utilizan las nuevas tecnologías de la información, como una parte rutinaria de su vida diaria y aquellas que no tienen acceso a las mismas y que aunque las tengan no saben como utilizarlas. La brecha digital es la distancia entre los conectados y los desconectados.”(1)

El siglo XXI nos atrapa en una nueva era mediática, donde el desarrollo tecnológico se desplaza a una velocidad vertiginosa en la que muchos quedan excluidos de la sociedad informacional. El nuevo mundo de la multi-información, absorbe en sus agujeros negros a quienes no tienen los medios para acceder en esta nueva atmósfera asfixiada de conocimiento.

La globalización ha marcado una época en la historia del mundo, donde sobresalen dos nuevas clases de habitantes en el planeta: los tecnófobos (quienes no dominan la tecnología y por lo tanto se excluyen de ella), y los tecnófilos (quienes son expertos y gustan de la tecnología), en esta última categoría están incluidos en su mayoría la población joven.

En este contexto nacen las Nuevas tecnologías de la información y la comunicación (Ntics) en la educación, que hoy por hoy deben estar en todo sistema educativo como clave de alfabetización en esta era digital. Una era marcada por una dicotomía inclusión-exclusión; inclusión que abarca el acceso a la red, la globalización y los diferentes medios de información; y la exclusión de quienes ni siquiera tienen noción del sistema tecnológico a su alrededor, y por tanto se generan profundas desventajas.

A pesar de la brecha existente, en el Ecuador existe muy poco apoyo para fortalecer el acceso tecnológico y la capacitación de maestros y estudiantes. Expertos sostienen que la formación en el campo tecnológico puede mejorar el nivel de vida y el nivel de competitividad de los países.

Es común escuchar en los informes presidenciales, donde se enumeran un sinfín de obras para la educación, en los que sobresalen el nuevo equipamento, mobiliario que ha sido incorporado a los centros educativos, millones de dólares invertidos en construcciones pero... ¿acaso el dotar de equipos y de infraestructura es la solución?“...No se trata solamente de incrementar el uso y acceso a las nuevas tecnologías de la información (Ntics), sino de construir una estrategia...”

Existen muchas posibilidades de Ntics en red, sin embargo y debido a la falta de instrucción, la mayoría de la población y en especial la más joven (debido a que son los más incluidos en la nueva era) sólo acceden a unas pocas como por ejemplo: chats, juegos en línea, correos electrónicos y todo relacionado con el entretenimiento, pese a que existen tantas otras como: conferencias virtuales, grupos de discusión, acceso a la prensa internacional, bibliotecas virtuales, etc. que pueden generar grandes oportunidades.

Tener un computador con acceso a la Internet o dotar a un grupo de estas herramientas, es la idea más errada para solucionar la brecha digital, idea que por momentos se disfraza de solución. Es decir ¿Qué hacen las personas con herramientas sí desconocen cómo sacarle provecho?... la respuesta nada. “La fluidez con las tecnologías digitales involucra no solamente el saber cómo usar estas herramientas, sino también saber cómo construir cosas significativas con ellas (Resnick 2001)”. Bill Gates lo ratifica cuando dice que “el 99% de los beneficios de tener un ordenador en casa se disfruta solo cuando el usuario ha sido educado para utilizarlo”.

El acceso a las Ntics y más aún el implemento de éstas en los sistemas educativos, es una de las armas más productivas con las que se puede contar, siempre y cuando exista la guía profesional que permita a la persona navegar en espacios de interacción significativos, es decir que lo que haga en la red sea práctico para el desarrollo de su vida y su propia personalidad.

Es lamentable que la gran mayoría de estudiantes en la elaboración de sus tareas y algunos profesionales que usan la red como herramienta de trabajo, se estén adiestrando en el corta y pega de la información, y de esta forma cedan paso libre a uno de los fenómenos más devastadores que se genera cuando no hay la alfabetización necesaria para usar la tecnología: la cerebralización de la máquina, a tal punto que permitimos y nos imposibilitamos a pensar por nosotros mismos, volviéndonos simples marionetas, y las máquinas no piensan. Así también crece colosalmente la devastadora enfermedad del plagio.

La brecha digital es una cuestión de concientización, este fenómeno está dejando a miles de personas sin trabajo, a las pequeñas empresas con márgenes de competitividad irregulares, a los maestros que se niegan a cambiar sus metodologías, a los estudiantes y a los adultos fuera de esta nueva era.
Como ha señalado el World Resource Institute, “unos 4000 millones de personas apenas han sido afectadas por la revolución de la información”. Lo que significa que sólo el 20% de la población mundial tiene acceso a las Ntics y es en ese núcleo donde gira la economía mundial, lo que demuestra como se acrecienta también la brecha entre pobres y ricos.

El acceso a la tecnología y su respectiva capacitación deben ser políticas de estado. Los costos también son factores que no permiten el acceso equitativo. El costo promedio de la hora de Internet en el Ecuador es de $1.00, pero según datos de UNICEF, 18% de nuestra población vive con menos de un dólar diario y en Ecuador de cada 100 personas cinco son usuarios de Internet. ¿Entonces que acceso se está generando?

La capacitación debe ser la clave para exterminar esa brecha que está agudizando el subdesarrollo, es hora de actuar y que tanto maestros como alumnos sean capacitados y estos a su vez capacitar a quienes están a su alrededor, formando una cadena informacional de desarrollo. El cambio de mentalidad debe pasar de sistemas tradicionales de educación a Ntics en la educación, que no implica desplazar al maestro por tecnología, ya que está claro que el uso de la tecnología sin guías no da resultados y por supuesto, hasta nuestros días no hay nada que supere el razonamiento humano.

La brecha digital introduce la pobreza informativa, y ésta en consecuencia se manifiesta en la exclusión de los tecnófobos, que en su mayoría desconocen su condición. En el futuro, quien se pueda manejar en las esferas de información sobrevivirá, en el manejo está aprender a investigar que información estamos recibiendo y cual nos favorece. El dominio de la tecnología crea oportunidades y ventajas dentro de todos los campos.

Está en nuestras manos exigir y hacer de las herramientas tecnológicas el punto de fuga de líneas paralelas al desarrollo. “...Internet no tiene que ver solamente con tecnología. Internet tiene que ver básicamente con la distribución democrática del capital informacional, con una determinada mentalidad social y política y con el acceso libre a la cultura y al saber”.(2)
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"... hay un mundo de diferencia entre lo que la tecnología puede hacer y lo que una sociedad escoge hacer con ella”
(Seymour Papera)
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1. Artículo, Las tecnologías de la información y la comunicación: ¿incluyen o excluyen? por Rosana Clara Curto Stratta y Gianella RosarioGonzalez fea, en WEB http://www.cibersociedad.net/congres2004/grups/fitxacom_publica.php?grup=18&id=446&idioma=ca

2. Artículo, Extremadura combate la brecha digital, por Raquel Martínez Méndez, en WEB http://www.cibersociedad.net/congres2004/grups/fitxacom_publica2.php?grup=87&id=313&idioma=es