miércoles, 28 de noviembre de 2007

VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA


El libro del exilio de Eduardo Galeano

Un mirada al desafío

Por
María Cristina Martínez.


Resurgir en nuestra identidad, fortalecer los lazos entre nuestros países, es la gran meta.

Desde el “descubrimiento” de América hasta nuestros días, América Latina ha estado sumergida en un sistema que lo único que ha traído como consecuencia es “nuestra derrota implícita en la victoria ajena”, es decir, nuestra riqueza siempre ha generado nuestra pobreza para alimentar el bienestar de otros. Así no es una novedad que hasta hoy “la región siga trabajando de sirvienta”.

América Latina vive en su máxima potencia el desarrollo de la desigualdad local y global, “los países opresores se hacen cada vez más ricos en términos absolutos pero mucho más en términos relativos”.

Nos hallamos encadenados a una bomba de tiempo en acción, las tasas de desempleo, subempleo, analfabetismo son fantasmas que aterrorizan el progreso.

Los brazos caídos se siguen sumando y lo que más tenemos es gente - América Latina crece colosalmente. No estamos predestinados a ser pobres, somos los autores de nuestras vidas, de nuestra pobreza.

La profecía arcaica “ser perdedores” la cual fue alimentada ya que “desde el principio nos especializaron en perder para ellos ganar” debe cesar. Concientizar, valorar lo que tenemos en los senos de nuestras patrias es el desafío en esta nueva era para nuestra región. Resurgir en nuestra identidad, fortalecer los lazos entre nuestros países es la meta.

Nuevas perspectivas, el aprovechamiento de la tecnología (redes sociales), de nuestros recursos humanos (gestión de conocimiento), y la responsabilidad de todos quiénes hemos sido apremiados con la oportunidad de estudiar, de haber asistido a una escuela, colegio, universidad, son las claves para construir futuro. Podemos dejar de ser brazos cruzados y sumarnos a los brazos fuertes y optimistas que necesita la región.
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Citas del libro Venas Abiertas de América Latina de Eduardo Galeano.

Una reflexión:
El título académico es en la actualidad considerado un éxito personal, pero si lo vemos más a fondo es una conquista para todos, ya que, todo lo que hagamos directa o indirectamente afecta a la sociedad. Por tanto el fin de toda profesión, por encima de cualquier otro objetivo, debe estar orientado a servir. Seamos los brazos serviles, humanos, hermanos, sensibles que alimenten la prosperidad de nuestras familias, de la patria, de nuestra América Latina.

*Escrito por María Cristina Martínez

3 comentarios:

Nelson Piedra - nopiedra dijo...

La historia debe servir para prosperar, no para justificar nuestras derrotas y menos para acomplejarnos; quizá la gente que estamos en el Sur buscamos en la historia justificativo a nuestros complejos.

Me parece muy buena tu propuesta, al fin y al cabo las acciones individuales generan resultados globales, poner mi norte en el sur es la clave para que nuestras regiones prosperen.

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Canción con Todos dijo...

Es importante el señalamiento de Galeano que compartes, María Cristina y muy puntual frente a la realidad de Latinoamérica.

Rescatando aquello de la especialización en sirvientes, esto sigue dándose porque la división social de trabajo, ahora con la tecnología, otra vez nos sitúa históricamente en la edad de la piedra. Es sabido que la tecnología permite optimizar la producción. La tecnología de punta permite la acumulación y por ende el poder económico.

Por nuestra parte, sin tecnología o con tecnología atrasada, nos volvemos dependientes del poder económico. La dependencia económica genera dependencia social, política, ideológica, etc. Por tanto, la tarea es buscar alternativas para salir de la dependencia económica, y esto María Cristina, no es un asunto de complejos. Esto se logra sí, a través de la academia y la investigación, pero fundamentamnete es una cuestión de conciencia sobre las verdaderas causas de nuestro servilismo y la acción para continuar con el curso de la historia.

Nati Wolf dijo...

Es un gran libro, al igual que "Patas arriba escuela del mundo al revés". Galeano nos muestra la realidad tan evidente que las personas tomamos las cosas como si fueran normales.

Saludos